martes, 12 de junio de 2012

Mas acerca del peligro de Irán nuclear: proyecta submarinos nucleares



Ayatola Jameini

En este blog estamos siguiendo muy de cerca el peligro que representa el régimen teocrático de Irán y de los ayatolas fundamentalistas para la civilización occidental judeo-cristiana.

El general Chicharro ha publicado en República.com tres interesantísimos y documentados artículos sobre la ameza nuclear de Irán que hemos reproducido en este blog (véanse los artículos de fechas:10/05; 29/04; y 31/03 de 2012).
Hoy, leemos en BBCmundo, la inquietante noticia de que los iraníes están diseñando un submarino nuclear; un comandante de la Armada de Irán, Abbas Zamini confirmó que su país comenzó a diseñar su primer submarino impulsado por energía nuclear.Zamini dijo que los trabajos iniciales se centran en el sistema de propulsión para ese tipo de naves.

Explicó que Irán necesita un submarino nuclear para "las operaciones de muy largo alcance", sin dar más detalles.(¿Quién no piensa en Israel?)

Israel, por su parte, tiene previsto comprar varios submarinos alemanes si bien estos no son de propulsión nuclear sino diesel-electrica convencional, pero pretende equiparlos con ojivas nucleares, según especulaciones de la revista germana  Der Spiegel. El Gobierno alemán se abstiene de comentar sobre el tema. El envío de submarinos desde Kiel, se lleva a cabo sin armamento: “El Gobierno federal no toma parte en especulaciones sobre el posible equipamiento posterior” manifestó un portavoz de Defensa alemán.

F.J.

lunes, 11 de junio de 2012

EL BANCO VATICANO APUNTA A LA TRANSPARENCIA

El Papa y  Gotti

El punto de vista de Paolo Cipriani, director general del IOR

ROMA, domingo 10 junio 2012 (ZENIT.org)
La dimisión del presidente del Instituto de las Obras Religiosas (IOR) Ettore Gotti Tedeschi la levantado una polvareda en los diarios de todo el mundo.
Después que el profesor Gotti Tedeschi dejó su cargo, la Santa Sede reafirmó en un comunicado que el cambio de dirección del IOR no modifica su deseo de transparencia.
“La moción de desconfianza adoptada hacia Gotti Tedeschi por parte del Consejo de Sobreintendencia está fundado sobre motivos relativos al gobierno del Instituto y no determinada por una presunta oposición a la línea de transparencia, que desean las autoridades de la Santa Sede como el mismo Instituto”, afirma el comunicado.
A este propósito es interesante lo que el director general del IOR, Pablo Cipriani, declara en una entrevista publicada por el principal cotidiano italiano, el Corriere della Sera, este domingo 10 de junio.
A la pregunta de la periodista M. Antonietta Calabró “¿Hay cuentas, no digo anónimas, pero cifradas?", Cipriani respondió: “No no las hay ni las podría haber porque todas las cuentas que llamamos 'posiciones' están en correlación con los datos del titular, mucho más detallados que los usados en Italia, por ejemplo el sistema electrónico no puede funcionar si no se completa todo”.
La periodista insiste: “¿Hay nombres de políticos italianos?” a lo que el director general responde: “No, los italianos (no religiosos) como personas físicas son solamente los empleados o jubilados de la Santa Sede”.
¿Figura el nombre de Luigi Bisignani? Pregunta la reportera. “No hay una cuenta ni suya ni de su esposa, ni nada” indica el dirigente.
¿Y el nombre del exjefe del Sismi (Servicios secretos italianos) Pollari? “No” responde Cipriani.
“¡Hemos oído que Gotti incluso nombró a Bill Clinton!” “Pura fantasía” indica el director general.
Y la periodista pregunta: “Y el dinero, cómo explicamos el dinero?”.
“Nosotros --prosigue Cipriani- damos préstamos y todo lo que sale, o sea cheques y transferencias e incluso el efectivo queda todo registrado, y de manera más detallada que en Italia. Además del uso de documentos aduaneros que son entregados a nuestra Autoridad de control. Los flujos están bajo el control del sistema electrónico Ibis”.
¿Y el dinero que entra? pregunta Calabró. “Nosotros no tenemos filiales --responde el dirigente del IOR- por lo tanto lo que entra llega desde bancos extranjeros o italianos. Le corresponde también a ellos e incluso antes que a nosotros hacer los controles, pero los hacemos también nosotros usando sistemas como el Ofac, que es una lista internacional actualizada constantemente con los nombres de las personas sospechadas de reciclar: para entendernos, cualquier persona es enseguida bloqueada”.

En conclusión Cipriani reitera que, en materia de transparencia, “en el exterior nunca se registró ni un solo problema, y tampoco en Italia durante tantos años”.


Por H. Sergio Morahttp://www.zenit.org/article-42427?l=spanish




domingo, 10 de junio de 2012

La amenaza nuclear de Irán: ¿Atacará Israel? III


Por su gran interés seguidamente reproduzco la tercera parte de la serie de artículos publicados por el General de Divisón Juan Chicharro, en el digital www.republica.com.

La primera y segunda partes también fueron reproducidas en este blog con fechas 31/03/2012 y 29/04/12
F.J.



En artículos anteriores escribía sobre las importantes negociaciones que iban a tener lugar en Bagdad, los pasados días 23 y 24 de mayo, entre Irán de una parte y los cinco países del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania. El propósito último de estas negociaciones era, y es, racionalizar el programa nuclear de Irán y así evitar una acción militar no deseada por nadie.Podemos desgraciadamente constatar el fracaso que han supuesto las mismas puesto que no se ha llegado a acuerdo alguno que haga vislumbrar esperanza de solventar el problema, salvo el hecho de que al menos no se han roto las negociaciones y se prevé se reanuden el mes próximo en Moscú.En estos momentos se podría describir la situación como de tremendamente confusa debido fundamentalmente a que alguien está “mareando la perdiz” con la intención de ganar tiempo. Me refiero en especial al Presidente Obama quien de ningún modo contempla la posibilidad de un ataque a Irán antes de las elecciones del próximo noviembre en los EEUU.Así nos encontramos que en lugar de abordarse colectivamente en dichas conversaciones los puntos a negociar, se suceden de forma paralela contactos entre USA y Rusia, USA e Irán, USA e Israel, Rusia e Irán y Europa e Irán. Vamos, un laberinto de conversaciones cruzadas que no conducen a ninguna parte. Llama poderosamente la atención el que Obama le haya pedido a Putin – lo hizo en la cumbre del G-8 – que actúe como interlocutor con Irán y que éste haya aceptado. Ha sido Sergei Riabkof, Viceministro de AAEE de Rusia, la persona encargada de esta delicada misión y quien ha trasladado a Teherán un mensaje claro del presidente Obama advirtiendo que, o se asumen de forma fehaciente los posibles acuerdos que se tomen o que se daría vía libre a la opción militar.Por su parte Irán, a su vez, y por la misma vía rusa, responde introduciendo en las negociaciones aspectos diferentes del verdadero objetivo de las mismas tales como la preocupación por la situación en Afganistán y el mundo árabe en general. En concreto y al parecer en carta personal del mismísimo Ayatollah Khamenei éste lanza una amenaza explicita a los EEUU en el sentido de advertir que si se persiste en la actual política en Afganistán – que Teherán percibe que facilita la extensión de los Talibanes – Irán intervendrá llevando a cabo lo que los americanos eluden.Lo dicho. Un laberinto de actitudes y posiciones harto confusas.Pero, ¿qué piensa y hace Israel en todo este galimatías?Aunque Israel no ha prometido formalmente a los EEUU que no entorpecería su año electoral, la verdad es que hay acuerdos tácitos entre Obama y Netanyahu así como entre el Secretario de Defensa León Panetta y el primer ministro israelí Ehud Barak de no sorprender con opciones militares. Hasta aquí todo bien, pero desde el momento en que a través de León Panetta se informa a Israel que Obama se opone a que los puntos principales de los acuerdos a alcanzar sean precisamente los que Israel persigue, esto es: la parada total del enriquecimiento de uranio del 3.5 al 20%, la retirada total de los “stocks” de uranio enriquecido y el cierre de la planta nuclear subterránea de Fordo la situación se enrarece.Ante esta situación Netanyahu le ha dicho bien claro a la administración Obama a través de su Primer Ministro Ehud Barak que estos asuntos son condiciones “sine qua non” para Israel y que si no son atendidas en el transcurso de las negociaciones en curso, Israel atacará con o sin los EEUU, así de claro.En resumen, cada vez es más evidente que tanto los EEUU como Irán pretenden ganar tiempo a toda costa. Los primeros por las elecciones previstas para noviembre y los segundos para acabar su programa nuclear.Pero sucede que en el tiempo que pretende ganar el Presidente Obama – y mientras continúen sin solución las negociaciones – Irán continuará con el enriquecimiento ilimitado de Uranio. Fuentes de inteligencia israelí advierten que en el plazo de ocho meses ya tendrá capacidad para 10/12 bombas nucleares. Es Dennis Ross, antiguo asesor del Presidente Obama para asuntos de Irán – y persona a quién sigue escuchando -, quien afirma que, hoy, Irán tiene uranio enriquecido para la construcción de hasta cinco bombas nucleares y que los EEUU no pueden seguir perdiendo tiempo. Lo ha afirmado igualmente el antiguo jefe de la inteligencia israelí el Gral Div Amos Yadlin quien el día 21 de mayo dijo en Tel Aviv que Irán tiene ya todos los componentes necesarios para conjuntar la bomba y sólo está a la espera de la decisión de ello.El análisis de la situación presente no da lugar al optimismo puesto que las condiciones que marcarían para Israel la grave decisión de atacar Irán están prácticamente sobre la mesa. Si no lo hace ya es porque busca desesperadamente la connivencia de los EEUU o el milagro de que Irán paralice el enriquecimiento del uranio y se atenga a las recomendaciones del grupo 5+1.Bueno es que haya negociaciones pero el tiempo se acaba y a Israel se le acaba la paciencia.La seguridad es vital para todas las naciones pero para Israel en este caso concreto es cuestión de supervivencia y ya sabemos históricamente como ha reaccionado esta nación en situaciones similares.Israel atacará en el momento en que de verdad se sienta amenazada y ese momento se acerca. Con los EEUU o sin ellos.
Juan Chicharro.

sábado, 9 de junio de 2012

Victimas del Terrorismo: Frente a la impunidad, justicia

Nos adherimos desde este blog a la multitudinaria manifestación que bajo el lema:
Frente a la impunidad, justicia
se va a celebrar hoy sábado, 9 de junio de 2012 a las 18h.  en  Madrid, en apoyo a las victimas del terrorismo.
Véanse los siguientes enlaces a artículos de Libertad Digital, el periódico en la Red que más se ocupa de las victimas
http://especiales.libertaddigital.com/vct-frente-a-la-impunidad-justicia/

http://s.libertaddigital.com/fotos/noticias/375/0/vct-09062012.jpg

Más sobre el escándalo Vaticano: Gotti teme por su vida y se ofrece a esclarecer quiénes son los enemigos del Papa


En el artículo de fecha 30/05/12, http://fj-lasideasdejeugenio.blogspot.com.es/2012/05/escandalo-de-espionaje-en-el-vaticano.htmlse reprodujo un interesante articulo de Paloma Gomez Borrero sobre este asunto; hoy incide de nuevo la periodista mejor informada de asuntos de la Santa Sede en este vidrioso suceso que, en mi modesta opinión, no ha hecho más que empezar: Gotti teme por su vida, dice Borrero, y es natural, conociendo lo que ocurrió hace treinta años con otros personajes relacionados con el IOR-Banco Vaticano y que recuerda la periodista en su interesante artículo que seguidamente reproduzco.Por mi parte, me atrevo a opinar con esa osadía del ignorante, que otro personaje que no debe dormir muy tranquilo es el mayordomo Gabriele Paoletto, probablemente cabeza de turco de toda esta inquietante trama y que quizá, como en las novelas de Agatha Christie y otras del género policíaco, aparezca un día “suicidado”; no sería el primero, y desde luego tampoco el último.

F.J.
El escándalo del cese fulminante del presidente del IOR, el banquero Ettore Gotti Tedeschi –elegido por el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, en septiembre del 2009 para presidir el Banco Vaticano– está engordando. Gotti ha declarado temer por su vida después de que, el pasado martes, el Tribunal de Nápoles registrara su despacho y su casa sospechando que custodia documentos confidenciales. Los carabinieri se llevaron una gran cantidad de dossieres relacionados con el IOR (Instituto para las Obras de Religión), entidad que ha presidido hasta que fue destituido fulminantemente, el pasado 24 de mayo.Esta entidad fue fundada en 1942 por Pío XII para que en este Instituto pudieran abrir sus cuentas las órdenes y congregaciones religiosas, sacerdotes, diplomáticos acreditados ante la Santa Sede y los dependientes del Vaticano. El banco fue gestionado durante sus años más turbulentos por el arzobispo Paul Marcinkus. En aquel entonces tuvo que intervenir la Justicia italiana por una irregularidad del Banco Ambrosiano, dirigido por Roberto Calvi, cuyo cuerpo se encontró bajo un puente de Londres. Aunque se apuntó al suicidio como causa de su muerte, pocos lo creyeron y su caso quedó siempre envuelto en el misterio.Después de aquello, Juan Pablo II decidió que la dirección del IOR no se confiara a un alto prelado, sino a un laico de limpia reputación, y bajo la vigilancia de una comisión cardenalicia para que las operaciones bancarias fueran “transparentes”. Monseñor Marcinkus, investigado por la Justicia italiana, dejó el IOR y regresó a los Estados Unidos para ser vicepárroco en una Iglesia en el desierto de Arizona. No regresó a Roma y murió allí.Gotti Tedeschi parecía reunir las dotes y condiciones necesarias que pedía el Papa. Trabajó para el Banco Santander en el año 1992, después de haber fundado el Banco Akros, y esta entidad tenía depositada toda su confianza en él, al igual que la gigantesca empresa italiana Finmeccanica, vinculada con el banco de la familia Botín, con tantas buenas referencias y fama. El Secretario de Estado, el cardenal Bertone, le eligió para el cargo hasta que el consejo de administración le retiró su confianza bruscamente y de manera muy agresiva, obligándole a presentar la dimisión, que fue ratificada por la comisión de cardenales.Resulta lógico que Gotti se defendiera, que anunciara el envío de un informe detallado al Papa y dejara entrever que, bajo su destitución, se escondían otros intereses contrarios a la transparencia. El consejo de administración quiso que quedaran por escrito los motivos de la grave decisión y evitar así una “solución diplomática” como, siempre según rumores, deseaba el secretario de Estado. Lo último que quería Bertone es que, en un momento en que sobre su cabeza aleteaban los cuervos, se añadiera la renuncia del banquero. Sabía que la dimisión forzada repercutiría en su contra; trató de abrir canales de diálogo, lo que no estaban dispuestos a hacer los hombres del Consejo, como Carl Anderson y el español Manuel Soto.Fue un “golpe laico” para no ser cómplices de una gestión que no veían clara. Gotti Tedeschi, que siempre ha tenido muy buenas relaciones con los medios de comunicación, les ha movilizado para salvar su reputación y ha anunciado que explicará a Benedicto XVI quiénes son sus enemigos y por qué le han echado a los leones. “Pago –dijo– haber hecho que se respete la ley contra el blanqueo de dinero”, y afirmó que lo probará “con números de cuentas y nombres de los destinatarios”
Escrito por PALOMA GÓMEZ BORREO
, en LaGaceta

jueves, 7 de junio de 2012

Ciencia médica: Identifican un receptor cerebral que controla el apetito


"Filloas", postre dulce prohibido en dietas, este plato solo, posee mas de 500 Kcal.

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia han identificado un receptor cerebral que parece desempeñar un papel central en la regulación del apetito. Los resultados, publicados en 'Cell', podrían conducir al desarrollo de nuevos medicamentos para prevenir o tratar la obesidad.

¿Por fin alguna esperanza para los gordos ?
Interesante artículo publicado en La RAZON
http://www.larazon.es/noticia/2053-identifican-un-receptor-cerebral-que-controla-el-apetito
"Hemos identificado un receptor que está íntimamente involucrado en la regulación de la ingesta de alimentos", explica el líder del estudio, Domenico Accili, profesor de Medicina en Columbia. Accili añade que, "lo especialmente alentador es que este receptor pertenece a una clase de receptores que resultan ser buenos objetivos para el desarrollo de fármacos; de hecho, varios medicamentos existentes ya parecen interactuar con este receptor".En su búsqueda de nuevas terapias para la obesidad, los científicos se han centrado en el hipotálamo, una pequeña estructura del cerebro que regula el apetito. Numerosos estudios sugieren que este mecanismo de regulación se concentra en las neuronas que expresan un neuropéptido -o modulador cerebral- llamado AgRP. Sin embargo, hasta ahora se desconocían los factores específicos que influyen en la expresión de AgRP.Los investigadores hallaron nuevas pistas sobre el control del apetito mediante el seguimiento de las acciones de la insulina y la leptina. Ambas hormonas están involucradas en el mantenimiento del equilibrio energético del cuerpo, y ambas inhiben el AgRP."Sorprendentemente, el bloqueo de la vía de señalización de la insulina, o la de la leptina, tuvo poco efecto sobre el apetito", afirma Accili, quien agrega que "por lo tanto, pensamos que ambas vías debían ser bloqueadas de forma simultánea con el fin de influir en el apetito". Para probar su hipótesis, los investigadores crearon una cepa de ratones cuyas neuronas de AgRP carecían de una proteína que es parte una integral de la señalización de la insulina y la leptina. Como los investigadores pensaban, la eliminación de esta proteína -llamada Fox01- tuvo un profundo efecto sobre el apetito de los animales. "Los ratones sin Fox01 comieron menos, y eran más delgados, que los ratones normales", afirma el coautor Hongxia Ren, quien añade que, "además, los ratones con deficiencia de Fox01 mostraban un mejor equilibrio de la glucosa, y una mayor sensibilidad a la leptina y la insulina -signos de un metabolismo saludable". Dado que Fox01 es una diana farmacológica pobre, los investigadores buscaron otras formas para inhibir la acción de esta proteína. Así, mediante el perfil de expresión génica, los científicos encontraron un gen (Gpr17) que se expresa altamente en los ratones con neuronas de AgRP normales, pero se desactiva en ratones con deficiencia de Fox01.Para confirmar que el receptor está implicado en el control del apetito, los investigadores inyectaron un activador de Gpr17 en ratones normales, aumentando su apetito. A la inversa, cuando a los ratones se les administró un inhibidor de Gpr17, su apetito disminuyó. Según Accili, hay varias razones por las que Gpr17, que también se encuentra en los seres humanos, sería un buen objetivo para crear medicamentos contra la obesidad.

miércoles, 6 de junio de 2012

España, hoy día, sin arma submarina: El único submarino que quedaba en servicio accidentado


Mandos de la Armada consideran insostenible la actual situación del arma submarina española. De los cuatro submarinos clase S -70 que tiene España ninguno está operativo, y uno de ellos no lo volverá a estar nunca. El último que se mantenía activo, el Galerna, sufrió una rotura en el casco y hubo que llevarlo a talleres.La intención de la Armada era poner el Galerna a disposición del público que quisiera conocerlo durante el Día de las Fuerzas Armadas el pasado 2 de junio 2012. Sin embargo, durante la maniobra de atraque, el submarino se golpeó con la infraestructura del puerto de Cartagena y sufrió un una fractura parcial en su casco, acompañada de una fuga de combustible.
Tras el incidente, el buque fue devuelto al arsenal militar cartagenero, donde Navantia ya ha comenzado a trabajar en su reparación.
  • España, hoy día, sin arma submarina
Mientras se sigue a la espera del primero de los nuevos submarinos S-80, la Armada se ha quedado temporalmente sin submarinos. Al accidente del ‘Galerna’ hay que sumarle la paralización definitiva del ‘Siroco’ y la entrada en talleres del ‘Tramontana’ y del ‘Mistral’.
Hasta el momento, nunca se había producido una baja generalizada de unidades.
  • El ‘Siroco’ se jubila
Los presupuestos de Defensa, cada vez más restrictivos, han terminado por inmovilizar definitivamente al submarino ‘Siroco’. El Gobierno ha decidido paralizarlo al no poder asumir los 25 millones presupuestados por los astilleros de Navantia para llevar a cabo las tareas de reparación y carena del buque.
Paralelamente, el Gobierno ha intentado, sin éxito, su venta a marinas extranjeras –entre ellas Turquía y Tailandia-. El 17 de abril, el Estado anunciaba que el ‘Siroco’ quedará dado de baja el próximo 26 de junio.
  • Tramontana y Mistral, al taller
Los otros dos submarinos que aún tienen vida útil por delante –además del ‘Galerna’- son el ‘Tramontana’ y el ‘Mistral’. Ambos se encuentran actualmente en los astilleros de Navantia pasando por diversas tareas de mantenimiento.
En el caso del Tramontana, Navantia está realizando una serie de comprobaciones y revisiones técnicas, “similares a las que se efectúan en el resto de buques cada cierto tiempo para comprobar que todos los sistemas funcionan correctamente” ;stas tareas culminarán en fechas próximas, y el ‘Tramontana’ será el primero de los submarinos españoles que volverá a estar activo.
El ‘Mistral, por su parte, se encuentra tambien  en Cartagena afrontando los trabajos de carena –mejora y actualización de todos sus sistemas y estructura-. Una labor larga y complicada que supone sacar el buque del mar y llevarlo a un dique seco. Su reincorporación se hará esperar, ya que una vez finalice deberá pasar por diversas pruebas para comprobar su estanqueidad y navegabilidad.

  • Los nuevos submarinos S-80
Como ya se ha informado en varios artículos anteriores de este blog, (el último, fecha 17/12/2011) el S-80 es el primer submarino que diseña y construye íntegramente Navantia, y además supone un salto tecnológico muy importante: va a ser el submarino convencional más avanzado que haya en el mundo.
Dentro de exactamente un año Navantia prevé botar el primero de los S-80 que le encargó la Armada española. Para el siguiente submarino habrá que esperar casi dos años más. Sin embargo, en el astillero de la compañía en Cartagena ya se ven secciones de los cuatro buques que conforman un tercio del total de la fabricación y serán sucesivamente entregados hasta completar el pedido en el año 2019.
  • Plazos de construcción y pruebas.

El S-81 está ahora mismo en el 58% de avance, teniendo en cuenta que, lógicamente, el 100% es la entrega.El segundo submarino, S-82,  está en el 38% de avance; el tercero, S-83, está en el 24%, y el último,S-84, en el 16%”. Tras algunos retrasos, el calendario actual del programa S-80 contempla la puesta a flote de la primera de las naves en mayo de 2013; la segunda se espera que toque el mar en marzo de 2015; la tercera, en septiembre de 2016, y la cuarta, en noviembre de 2018.

La entrega a la Armada se alargará entre un año y medio y cerca de dos años más para cada uno de ellos. Así, el S-81 se recibirá en marzo de 2015; el S-82, en noviembre de 2016; el S-83, en marzo de 2018, y el S-84 operará en la Marina militar española a partir de mayo de 2019.

  • Posibles clientes extranjeros de estos submarinos
Navantia está trabajando también en varias ofertas se submarinos clase S-80 para Australia, India y Noruega. Dado que este tipo de ofertas tienen un proceso de maduración muy largo, es normal que se tarden varios años en conseguir  firmar un contrato.Los submarinos Scorpene de Chile, por ejemplo, han tardado todos ellos un tiempo de maduración hasta la firma de entre tres y cinco años, dado que los programas de submarinos son mucho más complejos que otro tipo de programas.

F.J.
Nota:Con información recogida en ECD (El Confidencial Digital) e Infodefensa.

martes, 5 de junio de 2012

Bella foto de La Bella Easo, San Sebastián, (of course)


Polémica por submarinos alemanes para Israel.




  • ¿Equipa Israel submarinos alemanes con armas nucleares? 

El Gobierno no dice nada al respecto. Aún cuando, supuestamente, sabe más de lo que afirma.
Alemania facilita los submarinos, y lo que Israel haga con ellos, es cosa suya – así reaccionó el Gobierno alemán a un informe publicado este fin de semana por el semanario Der Spiegel. Según la revista, Israel equipa con ojivas nucleares los submarinos construidos en Kiel.
“Con la ayuda de la tecnología marítima de Alemania, Israel ha conseguido establecer un arsenal nuclear flotante”, se lee en Der Spiegel. El Gobierno alemán se abstiene de comentar sobre el tema. El envío de submarinos se lleva a cabo sin armamento: “El Gobierno federal no toma parte en especulaciones sobre el posible equipamiento posterior”, dijo el portavoz del Gobierno Steffen Seibert en Berlín.
En general, la opinión pública internacional asume que Israel posee armas nucleares. En Israel, no obstante, este es un tema tabú. La línea oficial del Gobierno israelí sigue una máxima: “ni desmentimos, ni confirmamos”. Los expertos calculan que Israel tiene en su territorio entre 200 y 300 ojivas nucleares.
Submarinos equipados con armamento nuclear le darían a Israel la oportunidad de reaccionar ante un ataque nuclear en su propio terreno. Si Israel confirmara oficialmente la posesión de armas nucleares, sus aliados tendrían que tomar posiciones. De esta forma, no obstante, pueden continuar siendo tan ambiguos como el portavoz del Gobierno alemán este lunes (04.06.2012).
  • Tecnología de punta a precios especiales
El Gobierno Federal justifica su envío de submarinos aduciendo que, con ello, Alemania contribuye a la seguridad de Israel. La seguridad del Estado judío constituye una "razón de Estado" para Alemania, reiteró el portavoz del Gobierno de Berlín. Y en la raíz de esta postura alemana, recordó Seibert, se halla la "responsabilidad histórica” de su país con el destino del pueblo israelí.
Para el Gobierno, este sentido de la responsabilidad llega tan lejos que no duda en subvencionar parte de los costos del Gobierno israelí. Los submarinos de la clase Delfín son productos especiales, adaptados a las condiciones militares de Israel. Pero la pregunta sobre si el suministro alemán ha ido acompañado de sistemas especiales con capacidad para portar ojivas nucleares permanece sin respuesta.
A pesar de la frágil situación de seguridad en Oriente Próximo, hasta el momento, ningún Gobierno Federal –independientemente de su orientación política- había puesto reparos en suministrar submarinos a Israel. “Mientras flote, vale”, parece ser la máxima que ha prevalecido hasta la actualidad. La frase se le atribuye al exministro de Asuntos Exteriores, Hans-Dietrich Genscher, del partido liberal (FDP).

debate, envío de submarinos alemanes a Israel

La industria de defensa alemana se beneficia de estos acuerdos promovidos por el Estado, especialmente la compañía constructora de barcos y submarinos Howaldtswerke-Deutsche Werft, en Kiel.
Con precios aproximados de 400 millones de euros por pieza, el encargo y posterior venta de cada submarino constituye un gran negocio. Para 2017, Alemania quiere enviar tres submarinos más a Israel.
  • La oposición exige una explicación
También los partido alemanes de oposición destacan el especial interés de este país europeo en la seguridad de Israel, pero exigen informaciones más detalladas sobre el acuerdo en torno a los submarinos. “Se trata de comprobar si en el contrato de suministro se contemplaron los lanzadores de misiles, o si estos se instalaron a posteriori”, dijo a Deutsche Welle el socialdemócrata Rolf Mützenich, experto en temas de política exterior.
“Las especiales relaciones entre Alemania e Israel pueden justificar muchas cosas, pero nunca el envío de submarinos”, critica Gregor Gysi, jefe del grupo parlamentario del partido La Izquierda en el Bundestag. Los Verdes insisten en que Israel parece no haber cumplido su parte del acuerdo con Alemania. Se trata, entre otras cosas, de garantizar, a cambio de los submarinos, la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales en la Franja de Gaza. Los partidos de la oposición quieren que el tema se debata en el Bundestag.
Notas: 1En este blog hemos publicado recientemente artículos sobre el tema con fechas:09-05-12 y 22-12-11.
2 Fuente: DeutscheWelle.
3Autora: Nina Werkhäuser / LAB
Editora: Rosa Muñozv Lima

lunes, 4 de junio de 2012

Historia de ESPAÑA: Navarra, mas allá de nacionalismos separatistas.


El partido nacionalista vasco y algunos de sus miembros son conocidos por su admiración y seguimiento de las ideas totalitarias, anexionistas y racistas de Adolf Hitler, moderadas, eso si, por sus convicciones del mas rancio y vetusto clericalismo, representado por eso que se llama  “carcundia” .
La anexión de Navarra (a imagen y semejanza del tristemente célebre “Anschluss” o anexión por los nazis de Austria en 1938 y de Checoslovaquia y Polonia después)  para formar junto con las tres provincias del sur de Francia ese ente que denominan Euskal-Herria es una reivindicación permanente del nacionalismo asimilada por los terroristas de Eta desde su misma fundación hace mas de cincuenta años.
En las escuelas vascas (ikastolas) se enseña a los niños desde su mas tierna infancia una versión manipulada, Y POR TANTO FALSA,  de la historia de España en la que las raices históricas de la españolidad de Navarra, no solamente se ocultan sino que se tergiversan, para apoyar las teorías del nuevo Anschluss que propugnan los llamados “aberchales”.
El artículo que seguidamente reproduzco íntegramente del diario La Gaceta refleja  una visión seria y documentada de la verdadera historia de España, mas alla de las ensoñaciones y falsificaciones nacionalistas:

F.J.

Navarra, 500 años en España


Navarra se unió en 1512 al proceso histórico de la formación de España, tras la invasión de Fernando el Católico para evitar que cayera en la órbita de Francia.
La incorporación de Navarra a España tiene un guión, como toda cadena de sucesos históricos, aunque quizá sea más apasionante en sí mismo el recorrido posterior a esa unión, fruto del cual el pequeño reino pirenaico mantuvo la singularidad de su régimen de gobierno. Tras la conquista, Navarra dijo adiós a sus reyes pero no perdió su condición de Reino. Fernando el Católico prometió, de hecho, respetar las instituciones y leyes navarras anteriores a la integración. En este proceso se nutren los derechos históricos de Navarra y se encuentran las respuestas a la peculiaridad de su régimen foral, mantenido, con distintas modificaciones, hasta hoy. Para comprender esta historia, no obstante, es necesario analizar el escenario previo a 1512, lo que arroja muchas luces sobre la descomposición y el desgaste de ese territorio y la pérdida de operatividad de sus monarcas.
Navarra pasa en apenas 100 años del esplendor que había gozado durante el reinado de Carlos III el Noble, a principios del siglo XV, a la decadencia. El conflicto sucesorio que se abre con su muerte, en 1425, avivará el enfrentamiento entre dos fracciones de su nobleza y conducirá finalmente a una guerra civil demoledora durante una década (1451-1461). La herida de ese conflicto es de tal calibre –en todos los órdenes: social, económico, militar– que el reino se convierte en una presa fácil para las dos potencias vecinas. Fernando el Católico decide finalmente ocuparla en julio de 1512 para evitar una intervención similar francesa que cambiara las reglas de juego en la zona. La invasión, que había sido barajada en diversas ocasiones para garantizar la neutralidad de Navarra en un conflicto internacional más amplio –el que enfrentaba en Italia a las coronas de Francia y Castilla–, se precipitó tras la firma de un acuerdo de acercamiento de los últimos monarcas navarros al rey francés Luis XII. No hay que olvidar que la situación geográfica de Navarra la convertía en un enclave estratégico decisivo para sus vecinos. Esa es la razón última que marcará el paso del rey castellano y traerá consigo la pérdida de la singularidad dinástica de Navarra. Pero vayamos por partes para entender mejor el desenlace.
Problema dinástico y guerra civilCarlos III el Noble dejará tras de sí un excelente balance de reinado, pero fallece, en 1425, sin un heredero varón. La prosperidad económica y cultural que alcanza Navarra será inversamente proporcional a la incertidumbre que genera su muerte. A este rey, que da nombre a una de las arterias principales de Pamplona, corresponden, por ejemplo, las mejores muestras del gótico navarro de inspiración flamenca y francesa, como el palacio real de Olite o su propio sepulcro en la catedral de la capital. Con Carlos III se consolidan también la arquitectura institucional interna y las buenas relaciones con los reinos peninsulares y europeos.
Este escenario próspero se complica, sin embargo, con su fallecimiento. Al morir sin heredero, ocupa el trono su hija Blanca de Navarra. Pero Blanca no se casa con cualquiera, sino con Juan II,heredero también de la Corona de Aragón y cabeza de una liga nobiliaria en el seno del Reino de Castilla. El matrimonio refleja, por tanto, un cruce inevitable de intereses entre los reinos peninsulares y Francia. Mientras Juan II maniobrará todo lo que pueda en beneficio propio (el Reino de Aragón y la inminente unión con Castilla), Blanca se limitará a reinar Navarra, atenazada a su vez por la presión de Francia y la presencia castellana en una de las facciones de su nobleza.
La cuestión sucesoria se complica con la muerte de Blanca, en 1441, durante una peregrinación en Santa María de Nieva (Segovia) –donde todavía reposan sus restos– y la lógica aspiración al trono del legítimo heredero, su hijo Carlos, Príncipe de Viana.
No había duda de que Blanca había llegado al trono por derecho propio, pero no ocurría lo mismo con el rey consorte, Juan II, que ostentaba el título por su matrimonio. Era razonable pensar, en consecuencia, que muerta la reina ascendiera al trono su hijo. Pero no fue así. Juan II, como futuro rey de Aragón (desde 1458), tenía demasiados intereses para abandonar el reino navarro sin más ni más. Además, Blanca había pedido a su hijo Carlos en el testamento que, en atención al honor y dignidad de su padre, no tomase el título de rey sin su permiso. El Príncipe de Viana respetó a regañadientes la voluntad de su madre y aceptó más a regañadientes todavía el nombramiento de gobernador del Reino, que le dejaba en un papel importante, pero secundario. Para la historia queda claro que se había lesionado el derecho al trono de Carlos, lo que avivó no pocos recelos e intrigas en la Corte.
La gota que colmó el vaso en las malas relaciones entre padre e hijo fue el segundo matrimonio deJuan II, en 1447, sin la preceptiva autorización del Reino, con Juana Enríquez, hija del almirante de Castilla. El polémico enlace, con el que el monarca pretendía fortalecer los contactos de Aragón y Castilla, no sentó bien a un sector de la nobleza, que cuestionaba aún más su ya discutible asiento en el trono navarro, y fue el detonante de la sangrienta guerra civil entre dos bandos: los beaumonteses, alineados con el Príncipe de Viana, que pactó el apoyo de Castilla hasta “la total expulsión de su padre del Reino de Navarra”, y los agramonteses, partidarios de Juan II. Paradójicamente, del matrimonio de Juan II y Juana Enríquez nacerá Fernando el Católico (futuro rey de Aragón y de Castilla) y, por tanto, hermanastro de Carlos, Príncipe de Viana.
Juan II desheredó después al príncipe Carlos y entregó la primogenitura familiar –y con ella la sucesión al trono navarro– a la tercera de sus hijas, Leonor, casada con el conde francés Gastón IV de Foix, un peligroso precedente que comprometía hacia el otro lado de la frontera la línea dinástica de Navarra. Carlos optó por un exilio voluntario en Nápoles.
Decadencia y ocupación
La guerra civil se prolongó unos años entre dos bandos divididos sobre el futuro de un reino cada vez más aislado. Mientras los beaumonteses, que apoyarán años más tarde a Fernando el Católico para ocupar Navarra, defendían la vinculación a Castilla, los agramonteses preferían el juego de alianzas con Francia. La guerra acabó en 1461, el mismo año de la muerte, en Barcelona, del Príncipe de Viana, pero no despejará las tensiones posteriores. El balance de la contienda fue nefasto: la ruina de la economía y la hacienda pública, el caos político y social y unos monarcas cada vez más débiles abocados a buscar apoyos en el exterior.
Ese empobrecido legado es el que recibe Leonor de Foix cuando asciende al trono, en 1479, tras la muerte de su padre, Juan II. Su reinado fue muy breve: 16 días. La coronación se celebró el 28 de enero y murió el 12 de febrero. Irónicamente, en esta reina quedaron reconocidos todos los títulos navarros, aragoneses, castellanos y franceses que hubieran correspondido a su hermano, el malogrado Príncipe de Viana. El panorama tras su fallecimiento es realmente complicado. Al desgaste social se une la perspectiva de un heredero plenamente francés, algo que inquieta a un sector de la nobleza navarra y al propio Fernando el Católico, que ya rodeaba todas las fronteras peninsulares de Navarra.
Los malos augurios se cumplen tras la llegada al trono de la casa francesa de Foix-Albret, con más territorios a custodiar en el país vecino –a través de señoríos y condados– que en el reino peninsular. El acercamiento a la órbita de influencia francesa se consuma con los dos últimos reyes de Navarra,Catalina de Foix y Juan III de Albret (o Labrit), y se saldará, en última instancia, con la invasión castellana. El detonante concreto fue el Tratado de Blois, con el que los monarcas navarros se aseguraban el apoyo de Francia en caso de una agresión castellana. El acuerdo fue considerado hostil por Fernando el Católico, ya que rompía la neutralidad de Navarra en la guerra que mantenían Castilla y Francia por el control de Italia. Y a su vez, el rey castellano necesitaba el paso fronterizo de Navarra para atacar Francia por Bayona.
Fernando el Católico dio la orden de tomar Navarra al día siguiente de la firma del Tratado de Blois. El pequeño reino, totalmente indefenso, no ofreció apenas resistencia. El monarca castellano contaba con un ejército que no tenían los Foix-Albret y el apoyo asegurado de la nobleza agrupada en el sector beaumontés. Pamplona se rindió pacíficamente a las tropas del Duque de Alba y sólo hubo algunos conatos rebeldes, especialmente en Estella y Tudela. En tres meses –de julio a septiembre de 1512– todo el reino estaba controlado y pasaba a formar parte de Castilla. Los últimos reyes de Navarra, una vez derrotados, buscarán refugio en la localidad francesa de Orthez y mantendrán la dinastía que dará lugar a la Casa de Borbón, que reinará en Francia hasta la revolución de 1789 y en España a partir de 1700.
Tras la conquista, el Duque de Alba prometió respetar la personalidad de Navarra como Reino, sus instituciones, sus leyes y la autonomía interna previa a la unión. Igualmente, se comprometió a no confiscar los bienes del bando rebelde, el agramontés. Muchos de estos nobles aceptaron a Fernando como rey y otros huyeron con la intención de organizarse para reconquistar el territorio. Quedaba claro, en suma, que la unión, conseguida por las armas, no implicaba la desaparición del reino. Pero también es cierto que Navarra perdía su independencia de la que había gozado desde el siglo IX.
Los historiadores han interpretado la generosidad de ese gesto en las dudas sobre la legitimidad de la conquista. Incluso los sucesores de Fernando el Católico, Carlos I y Felipe II (Carlos IV y Felipe IV de Navarra) dieron pie a esa sospecha en sus testamentos. Pero se antepuso el pragmatismo de la seguridad de las fronteras con Francia, algo que la población navarra, perdida la independencia, fue asimilando sin dramatismo a lo largo del siglo XVI. No obstante, la negociación diplomática sobre los títulos reales se prolongó algunos siglos. Es preciso recordar a este respecto que el título de rey de Navarra lo ostentaron desde entonces los reyes españoles y los franceses.
Últimos focos de resistencia
Tras 1512, la unión de Navarra a Castilla no fue irreversible hasta 10 años después. De hecho, hubo al menos tres intentos para restaurar la monarquía de los Albret y recuperar la independencia. Tras la segunda tentativa (1516), el cardenal Cisneros, por orden del emperador Carlos I, mandó destruir todos los castillos y fortalezas de los agramonteses.
El intento más serio fue el tercero, en 1521, cuando una poderosa expedición francesa, respaldada por el bando nobiliario agramontés, reconquistó Navarra sin apenas resistencia, como había sucedido nueve años antes con el Duque de Alba. El problema, tanto en 1512 como en 1521, no era tanto conquistar como defender lo conquistado. El contraataque castellano, con el apoyo de los beaumonteses, reunió a 30.000 soldados. La batalla más sangrienta (5.000 muertos) fue en Noáin, un pueblecito muy próximo a Pamplona, que decidió la inmediata recuperación de la capital y de todo el reino. En la defensa de la capital fue herido Íñigo de Loyola (san Ignacio, después), que luchaba con las tropas castellanas.
Cuatro meses después, otra expedición francesa toma por sorpresa las fortalezas navarras de Chateau-Pignon y Maya (o Amayur), y la castellana de Fuenterrabía, que no se recuperaría hasta 1524 por Carlos I. El último foco de resistencia, en lo que a Navarra se refiere, tuvo lugar dos años antes, en 1522, en el castillo de Maya (o Amayur), situado en el valle de Baztán, en el que se refugiaron 200 caballeros leales al heredero de la Corona, Enrique II de Albret, que finalmente capitularon después de un corto pero intenso cerco. Entre esos hombres estaban Miguel y Juan de Jasso Azpilicueta, hermanos del que después sería san Francisco Javier.
Los navarros de la parte norpirenaica (Ultrapuertos) quedaron abandonados a su suerte unos años más tarde, en 1528, aunque no perdieron su condición de tales hasta finales de siglo. La última fortaleza a la que se renunció, en 1530, fue la de San Juan de Pied de Port, muy próxima a Roncesvalles. Desde ese territorio, los Albret siguieron titulándose “reyes de Navarra”. Ese es el motivo por el que la sociedad navarra vivió en una tensión militar constante hasta la entronización en España, en 1700, de Felipe V de Borbón, un rey francés que también era heredero de los derechos de los últimos reyes de Navarra. Al fin y al cabo, la monarquía francesa invocó siempre, como justificación para actuar en esta frontera, los derechos dinásticos al trono navarro de los Albret-Foix, en primer término, y después de los Borbón-Albret, reyes de Francia con Enrique IV desde 1589.

El sello del autogobierno
Después de la incorporación a Castilla y durante cuatro siglos, Navarra conservará su condición de Reino –será gobernada por un virrey que ejerce la autoridad del monarca– y mantendrá sus instituciones privativas, especialmente las Cortes, para legislar y aprobar la contribución económica a las empresas de la monarquía española (lo que hoy conocemos como Convenio Económico). Unos años más tarde, en 1576, se crea la Diputación del Reino como órgano permanente de gobierno y de representación de las Cortes. Esta institución ha sido, por tanto, la titular de la administración propia de Navarra durante los últimos cinco siglos, aunque en el XIX pasó a llamarse Diputación Provincial, después Diputación Foral de Navarra y finalmente, desde 1982, Gobierno de Navarra.
El autogobierno navarro dura ya, por tanto, 500 años, aunque no ha sido, en ocasiones, un camino fácil. La primera amenaza seria llega a mitad del siglo XVIII con la política centralizadora de los Borbones, que alimentará una tensión creciente entre las partes hasta bien entrado el siglo XIX. Tras la primera guerra carlista (1833-1839), la solución institucional y política para Navarra se concretó con la Ley Paccionada de 1841. De acuerdo con esa norma, el Viejo Reino se integra en España con rango de provincia –desaparecen la figura del virrey y las aduanas, por ejemplo–, pero manteniendo al mismo tiempo instituciones y leyes de su régimen foral. En otras palabras, Navarra se garantizó un régimen jurídico propio dentro de España que afecta sobre todo a su autonomía fiscal y competencias políticas y administrativas.
Hay un suceso reseñable en este sentido, que ocurrió a finales del siglo XIX (en 1893 y 1894), y que ha pasado a la historia con el nombre de Gamazada. Se resume, esencialmente, en la reacción popular contra Germán Gamazo, ministro de Hacienda del Gobierno liberal de Sagasta, que pretendió suprimir el régimen fiscal de Navarra establecido en la Ley Paccionada. La Diputación, arropada por 120.000 firmas, cuando Navarra contaba con 300.000 habitantes, presentó una protesta formal a la regente María Cristina. La iniciativa fue finalmente retirada y Gamazo dimitió. El incidente alimentó decisivamente la defensa popular de los fueros. Desde entonces, la mayoría de los pueblos y ciudades navarras tienen el nombre de “Fueros” en sus principales calles y plazas, y en Pamplona se empezó a construir, enfrente del Palacio de la Diputación, el Monumento a los Fueros.
La singularidad de Navarra, en fin, se ha mantenido tal cual durante los grandes periodos políticos que resumen los dos últimos siglos de España: la restauración, las dos repúblicas, el franquismo y, finalmente, la transición democrática. La última adaptación al marco constitucional fue la Ley de Amejoramiento del Fuero, sancionada por Juan Carlos I en 1982.
El nacionalismo vasco reinventa la historia
Lo ocurrido en 1512 con la incorporación de Navarra a Castilla es una realidad histórica con un balance incuestionable: cinco siglos de convivencia común en España. Tal vez a la luz de las circunstancias históricas de ese recorrido se entienda mejor la última adaptación al marco constitucional del autogobierno del Viejo Reino, condensado en su Ley de Amejoramiento del Régimen Foral, sancionada por Juan Carlos I el 10 de agosto de 1982. “Navarra se incorporó al proceso histórico de formación de la unidad nacional española –dice el preámbulo de esa ley–, manteniendo su condición de Reino, con la que vivió, junto con otros pueblos, la gran empresa de España. Avanzado el siglo XIX, Navarra perdió la condición de Reino, pero la Ley de 25 de octubre de 1839 confirmó sus Fueros, sin perjuicio de la unidad constitucional”. Algo más adelante, en su artículo 1 se concreta que “Navarra constituye una Comunidad Foral con régimen, autonomía e instituciones propias, indivisible, integrada en la nación española y solidaria con otros pueblos”.
A pesar de que la realidad es tozuda, desde distintos ámbitos del nacionalismo vasco se quiere dar ahora una interpretación radicalmente distinta y falaz de unos sucesos históricos que ocurrieron hace cinco siglos. El fin no es otro que crear un debate ficticio que juega tanto con la profunda ignorancia de muchos vascos sobre su propia historia como con la conveniencia política de manipular a los navarros a su antojo en su pertinaz ambición de crear un Estado vasco. Con distintas variantes, se ha repetido el mismo discurso desde finales del siglo XIX, amparándose para ello en un peculiar todo vale que contribuya a la ficción que inventó Sabino Arana.
¿En qué se traduce ahora?: en sembrar la duda sobre lo que realmente sucedió en 1512 y los años sucesivos, alimentando la falsa sospecha –en contra de la historiografía más rigurosa al respecto– de que Navarra fue una víctima más de Fernando el Católico o que el expansionismo castellano acabó con la añorada independencia del último reino cristiano peninsular. Sólo así se explica que se tergiverse la historia sin ningún rubor o que se magnifiquen hechos aislados de aquel periodo, como el cerco a Amayur –de donde toma el nombre la coalición independentista vasca–, donde se refugiaron 200 leales al heredero del último rey de Navarra, o que se conmemoren aniversarios vinculados a los intentos de restauración monárquica de los Albret, como la Batalla de Noáin, en la que murieron 5.000 personas entre castellanos, navarros y franceses.
La versión nacionalista vasca olvida lo más importante: que la incorporación de Navarra fue fruto de un pacto entre dos reinos y que la población -más lejos cultural, política y religiosamente de Francia que de Castilla- optó por España y asimiló la unión sin dramatismo alguno. Pero no, la imaginería nacionalista prefiere una vez más distorsionar los hechos y contribuir a una fábula que ofende al sentido común de cualquier navarro orgulloso de serlo.
El nacionalismo vasco no ha entendido nunca la diversidad de Navarra, sus contrastes, su realidad –con un protagonismo del catolicismo, clave para cualquier análisis–, su historia y, especialmente, sus Fueros, en los que se fundamenta su identidad como pueblo. Tampoco ha digerido jamás que esos Fueros –entendidos desde el siglo XII como una expresión de libertad política y personal– son, al mismo tiempo, los mismos que conservó tras la unión dinástica de 1512 y los mismos que fue adaptando en su proyecto común con España, especialmente tras la unión administrativa de 1839. Como siempre, las sociedades evolucionan al compás de los cambios. Paralelamente, desde el siglo XIX y a través de sus distintas formulaciones políticas, el nacionalismo vasco ha exigido siempre el mismo trato que Navarra, amparándose en unos derechos históricos que no son comparables a la arquitectura histórica e institucional del Viejo Reino.
En ese contexto, Navarra no aspira a tener mejores ni peores relaciones con ninguno de sus vecinos. Hay afinidades con el País Vasco, como las hay también con La Rioja, Aragón o la Aquitania francesa, con la que comparte un pasado común a través de la Baja Navarra. Lo que une y separa a Navarra de esas regiones no puede ser nunca un argumento para dividir o separar a los propios navarros, muy diferentes de por sí en la Montaña, la Zona Media o la Ribera.
De norte a sur, Navarra cambia de lengua –del euskera al castellano– y se transforma desde lo más superficial, como el clima, la vegetación y el paisaje –en apenas 120 kilómetros se pasa de una selva atlántica de hayas y robles al desierto de las Bardenas, próximo a la excepcional huerta tudelana–, a lo más profundo: los tipos humanos, con sus tradiciones y costumbres. A pesar de ello, la identidad colectiva de los navarros no sólo existe dentro de un espacio físico y emocional, sino que podría considerarse un caso ejemplar de cohesión. Esa conciencia navarra neutraliza las diferencias en un territorio complejo que se gestó hace algo más de mil años, que desde hace 800 tiene unos límites bastante similares a los actuales y que desde hace 500 está unido a España. Desde entonces, las cadenas de su escudo quedaron integradas en el escudo de España.
Sobre este punto, escudos y demás, no me resisto a contar –como colofón de estas líneas y a pesar de lo surrealista que puede parecer– que, durante la Transición, el Gobierno de Euskadi diseñó un escudo del País Vasco en el que se colocaban, a partes iguales, las cadenas de Navarra con los símbolos de Guipúzcoa, Vizcaya y Álava. Navarra protestó contra ese disparate institucional y pidió que retiraran las cadenas de ese escudo, algo que el País Vasco no acató hasta 1986, cuando no le quedó otra que plegarse, a regañadientes, a una sentencia del Tribunal Constitucional. Y, a pesar de los pesares, no lo hizo del todo: una cuarta parte del escudo vasco actual lo ocupa el color rojo de la bandera de Navarra. La provocación sigue ahora con la revisión de 1512.
Rafael Esparza
http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/politica/navarra-500-anos-espana-20120601?page=1