sábado, 28 de diciembre de 2013

El intérprete para sordos del funeral de Mandela se inventó todos los gesto: Una cruel inocentada de difusión mundial.





El funeral de estado por Nelson Mandela no fue perfecto, y la ceremonia dejó indignados a los sordomudos de Sudáfrica que denunciaron al intérprete de los discursos como un impostor, ignorante del lenguaje de signos. "La comunidad de sordos de Sudáfrica está ofendida", declaró un intérprete oficial de la Federación de Sordos de Sudáfrica."Gesticulaba y movía sus manos en todos los sentidos. No tenía ninguna gramática, no utilizaba ninguna estructura, no conocía ninguna regla de la lengua", "No tradujo nada, ninguna de sus gesticulaciones tenía sentido","No sabemos nada de él, ni siquiera su nombre. Apareció en esta ocasión, no sabemos cómo", el citado intèrprete de la Federación de Sordos.



En opinión de quien esto escribe, este sujeto además de ser un impostor, es, sin duda un perturbado mental y muy probablemente también, un individuo que se quiso burlar con su broma de pésimo gusto, de la Humanidad en pleno, al ser consciente de la enorme difusión mediática que alcanzó ese funeral. Si dicha actuación hubiera tenido lugar hoy  28 de diciembre día de los SANTOS INOCENTES ,todo el mundo hubiera pensado que se trataba de un gesto del mas negro humor y del peor gusto.
F.J.deC.
Madrid, 28 de diciembre de 2.013


viernes, 27 de diciembre de 2013

El papa FRANCISCO, persona del año 2.013.




El importante diario El Mundo,en ESPAÑA;  en Estados Unidos la muy popular revista TIME, en Francia, el no menos importante diario Le Monde han señalado al Papa FRANCISCO como persona del año 2.013 dedicándole numerosos artículos generalmente elogiosos y señalando los  dos hitos históricos han marcado el inicio de este Pontificado: la renuncia de Benedicto XVI y la elección del primer Papa jesuita, iberoamericano y por tanto no europeo así como el hecho singular  de que por primera vez en la Historia de la Iglesia dos Papas conviven desde que el 28 de febrero Joseph Ratzinger dejó de ser Benedicto XVI para convertirse en Papa Emérito.
Seguidamente me complace reproducir un interesante artículo de Juan María Laboa, sacerdote, escritor y doctor en Historia de la Iglesia, publicado en el diario ElMundo; en su artículo J.M.Laboa, entre otras cosas explica como “Una de las razones ofrecidas para nombrar Personaje del Año al Papa Francisco ha consistido en que con él se ha cambiado la percepción que buena parte del mundo tenía de la Iglesia y del Pontificado, y, sin duda, la percepción que el mundo tiene de la Iglesia católica. ….esto gusta a la gente normal del mundo y explica por qué Francisco ha sido elegido Hombre del Año”.



DE LA INSTITUCIÓN A LA MISERICORDIA

POR JUAN MARÍA LABOA*
Bergoglio continúa la estela que inició Juan XXIII para romper inercias históricas y dar más importancia al Evangelio en lugar de a tradiciones y costumbres anticuadas.
Foto: El Mundo
Una de las razones ofrecidas para nombrar Personaje del Año al Papa Francisco ha consistido en que con él se ha cambiado la percepción que buena parte del mundo tenía de la Iglesia y del Pontificado, y, sin duda, la percepción que el mundo tiene de la Iglesia católica. Esto constituye un tema sugerente e importante tanto desde el punto de vista religioso como cultural.
Hace unos años, la revista Time definió la Iglesia católica como la mayor empresa multinacional existente, por su organización, estructuración y ramificación. No es una mala descripción, pero no tiene en cuenta la razón de ser y la especificidad propia de la institución. De hecho, también la Iglesia de la Cienciología o los mormones cuentan con una sólida organización. Por el contrario, en los últimos tiempos, la multiplicación de noticias negativas aireadas por los medios de comunicación han subrayado algunos de los graves problemas surgidos en la Iglesia en algunos países: pederastia, Maciel y sus legionarios de Cristo, el llamado Banco Vaticano, el robo de papeles en la casa del Papa, mensajes a menudo de tonos restrictivos y alejados de la realidad vital de tantos ciudadanos que sufren la angustia de cada día. Todo ello supuso un grave golpe para la credibilidad de una institución cuyo activo principal es precisamente la credibilidad. Por nuestra parte, debemos tener en cuenta la incomodidad con la que muchos católicos han sufrido el talante desconsiderado, la cerrazón doctrinal y la soberbia intelectual inmotivada de algunos de sus obispos más representativos, más acusada en los últimos años, precisamente cuando el pluralismo de ideas y la secularización de la sociedad hubieran exigido otra actitud más humilde, más receptiva, más dialogante. De hecho, muchos católicos se han marginado de la Iglesia, permaneciendo en un cómodo y contradictorio cristianismo a la carta.
La llegada del Papa Francisco parece haber roto el hechizo nefasto, provocando desconcierto y malestar en no pocos y una simpatía y esperanza difusa en innumerables personas de todo pelaje y condición. A esto se refiere Time cuando habla de una percepción de la Iglesia y estoy seguro de que esta es la causa de la elección del periódico EL MUNDO. En el intento de explicarme en qué consiste esta nueva percepción, voy a relacionar la experiencia de dos papas que han intentado últimamente romper inercias, comodidades y egoísmos, y dar más importancia al Evangelio que a tradiciones históricas demasiado humanas que han prevalecido en nuestra historia. Me refiero a Juan XXIII y a Francisco. Apenas inició Juan XXIII (1958-1963) su Pontificado, el pueblo cristiano quedó prendado con el talante del nuevo Papa y se produjo una descomprensión eclesial de tal calibre que pareció que todo lo anterior, el Papado del hiératico y tajante Pío XII –aparentemente tan admirable– resultaba anacrónico y periclitado. Habló de la necesidad de superar costumbres y tradiciones anticuadas y se esforzó por retirar el polvo que los siglos habían depositado en la Iglesia, se quitó importancia, se hizo cercano, abandonando la máscara altanera que muchos mortales se han puesto encima cuando han deseado convertirse en ídolos humanos.
"El Papa desea, al igual que el Concilio Vaticano II, repensar y cambiar las prioridades."
Resulta sorprendente comprobar cómo, sólo con la naturalidad y la humanidad de su comportamiento, este Papa quebró la situación y se convirtió en un Pontífice querido y cercano para católicos y miembros de diversas creencias, proponiendo un modo de actuar, de crear comunidad fraterna y de sentirse miembros de ella. Algunas veces he pensado que la clave de este cambio fue el convencimiento del Papa de que todo hombre es digno de respeto y de amor aunque permanezca en el error, es decir, aunque forme parte de otros grupos religiosos o de ninguno. De forma que, sin aspavientos ni elucubraciones, se rompió la trampa decimonónica que impedía aceptar la libertad de conciencia, movidos por el principio de que solo la verdad tiene derechos y no el error, comprendiendo como error lo que no enseñaba la Iglesia.
La figura, los modos y los ritos de actuación de Francisco nos han cogido por sorpresa. Ofrecen otra idea de Iglesia no tanto por sus principios como por sus prioridades y por su modo de estar en el mundo y traducir el Evangelio. Para comprender esta sorpresa reflexionemos sobre la contradicción viviente que acompaña nuestra vida. Por una parte, somos conscientes de que el mundo cristiano vive en una esquizofrenia que no resulta mortal porque convivimos con ella desde hace muchos siglos. Su Dios hecho hombre muere en la cruz y no tiene donde reclinar la cabeza; pone al samaritano y al padre del hijo pródigo como modelo de conducta; informa de que resulta prácticamente imposible que el rico entre en su Reino; señala que se sentarán a su diestra aquellos a quienes marginamos, excluimos y empobrecemos sin miramiento con nuestra actuación; nos comprometemos a perdonar setenta veces siete; tenemos como regla de conducta las inalcanzables bienaventuranzas; nos pide que llamemos Padre solo a Dios y que seamos conscientes de que todos los hombres somos hermanos; nos aconseja que no busquemos los primeros puestos, porque los últimos serán los primeros.
Predicamos con decisión y autoridad estos mandatos y otros muchos igualmente importantes, pero nuestra organización y modo de relacionarnos tanto en la Iglesia como en la sociedad van por su cuenta en paralelo. El Vaticano como estructura de arte puede ser considera como una obra gloriosa de la cultura humana, pero como punto de referencia del Cristo que no tuvo donde reclinar la cabeza constituye un bochorno; la Curia romana y la forma de gobernar la Iglesia, en la historia del poder y del derecho occidental pueden ser presentadas como un ejemplo, pero dudo mucho que se atengan al mandato de Cristo: «Vosotros no así», no actuéis como actúa el mundo. El modo de gobierno de los obispos, con su mitra egipcia en la cabeza, depende del espesor de cada cabeza y, sobre todo, de su espíritu, pero no cabe duda de que la Historia demuestra que demasiado a menudo esa mitra coronaba un sátrapa más que a un representante de quien vino no a ser servido sino a servir.
Soy consciente de que esta esquizofrenia forma parte de toda Historia humana, basta ver a los políticos de alta ideología, pero a los creyentes se nos puede exigir más coherencia. De hecho, sorprende y anima que el Papa Francisco, audaz y valiente tanto en sus exigencias como en sus formas de vida, nos invite a acudir a las fuentes de la identidad y esencialidad del ser humano. Ha indicado que la Iglesia debe salir de sí misma e ir a las periferias, huyendo del peligro de un narcisismo teológico que la aparte del mundo y encierre a Jesucristo dentro de sus muros. Por el contrario, los cambios y reformas deben basarse en una Iglesia evangelizadora que salga hacia fuera y no en una Iglesia mundana que vive en sí y para sí. Ha dicho que se trata de liberarse de tantas cargas y privilegios materiales y políticos para conseguir una forma de vida apostólica basada en el Evangelio, una forma de vida que, a menudo, termina en martirio, al centrar su existencia y su palabra en el amor y la misericordia de Dios.
En este perfil de Iglesia que parece gustar dentro y fuera de ella, Francisco anima a amar la pobreza y a los pobres y excluidos del mundo, a rechazar la psicología de príncipes o de patronos, a no ser ambiciosos o buscar puestos en el escalafón, a velar sobre tantos hermanos que no conocen un rostro amigo, a cuidar la esperanza como un bien precioso. Nos pide sobre todo y a todos a ejercer un tipo de autoridad que hunda sus raíces en la capacidad de servir. Lo bueno es que no nos pide nada nuevo. Todo ello está presente, por supuesto, en el Evangelio, pero, también, en tantas intervenciones valientes y gozosas de los padres conciliares del Vaticano II. Da la impresión de que el Papa Francisco desea, como el Vaticano II, trasmutar las prioridades, a menudo, dominantes en la Iglesia, abandonando la permanente referencia a las instituciones eclesiásticas, a su autoridad y eficiencia, como centro y medida de la fe y de la Iglesia y convertirse en espacio de comunión y acogida. Repensar y cambiar las prioridades implica además reconocer el valor de la conciencia, de la fe y de los signos de los tiempos como supremos criterios eclesiales. Esto gusta a la gente normal del mundo y explica por qué Francisco ha sido elegido Hombre del Año.

F.J.deC.
Madrid, 27 de diciembre de 2.013







viernes, 20 de diciembre de 2013

Matar a Carrero Blanco, “la conspiración”.



Introducción

El 20 de diciembre de 1973, el director de la Agencia EFE se entrevistaba en Panamá con el jefe de la Guardia Nacional y hombre fuerte de aquel país, general Omar Torrijos, para ultimar los detalles de la creación de la Agencia Centroamericana de Noticias con patrocinio del medio periodístico español. En un momento de la entrevista, al director de EFE le comunican la noticia de la muerte del presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco en una explosión, que se la traslada al general panameño con la explicación oficial inicialmente de que la causa del suceso ha sido un escape de gas.
Torrijos, hombre astuto y experimentado en los arcanos del poder, se le queda mirando durante un segundo y exclama un tanto airado y soberbio ante lo que interpreta como una ingenuidad de su interlocutor: "¡Periodista! ¡Cuando se trata de la vida de un hombre de Estado no hay accidentes, sino atentado!". La intuición del político y militar panameño se confirmó poco después. El presidente del Gobierno español había sido asesinado por un comando de la organización terrorista ETA.
Mis recuerdos de entonces.

Recuerdo vivamente ese jueves 20 de diciembre de 1.973; amaneció en Madrid un día frío y desapacible del inmediato invierno madrileño.El día se presentaba, laboralmente, “duro”, como nos había anticipado la víspera Fernando, nuestro Director de Personal; en efecto, el jueves 20 se celebraba en Madrid el proceso 1001/72 del Tribunal de Orden  Público, contra significados miembros de la dirección del sindicato clandestino, comunista, Comisiones Obreras (entonces la UGT no existía). Ante este escenario, no es de extrañar que Fernado, nuestro llorado Director de Personal nos comunicara: “He hablado con los directores de las fábricas y me transmiten su preocupación porque mañana esperan paros, como mínimo parciales, así como manifestaciones de solidaridad y  protesta por lo del 1001 mañana; los jurados de empresa, todos de Comisiones, así se lo habían transmitido”.
¿Y aquí en la Oficina Central, Fernando?, preguntamos por preguntar, pues de sobra sabíamos que allí nunca pasaba nada.
Llegó el jueves y nada mas entrar a mi despacho, me aborda, muy agitado, Pepe, que me dice: Don Javier, Don Javier, ¡¡qué horror!! ¿no sabe lo que ha pasado hace cinco minutos?
Ni idea, Pepe; cuénteme, por favor.....
Las primeras noticias según Radio Nacional, es que se “trataba de una explosión, de origen desconocido, probablemente de gas”.
Recuerdo que Pepe comentó: “éstos se creen que somos tontos, ésto ha sido un bombazo de los comunistas por lo del proceso 1001 ése”.
Y efectivamente, por idiotas nos tuvieron durante mas de dos horas, hasta que salió el vicepresidente del Gobierno y presidente en funciones, Torcuato Fernandez - Miranda  declarando que había sido “un criminal atentado de la banda terrorista Eta” y que “la tranquilidad era absoluta en toda España”.
Sin embargo, la tensión en el ambiente era tan espesa que se mascaba literalmente la preocupación por lo que pudiera ocurrir.El silencio, en los despachos y naves y la sorprendente interrupción y dificultad para recibir y cursar llamadas telefónicas durante  mas de media hora contribuyó a aumentar la confusión del momento.
Poco a poco iban llegando noticias con detalles del trágico suceso y la televisión en el telediario del mediodía ya emitió imágenes de la zona con un enorme socavón en el pavimento, no causado precisamente por una explosión de gas, aunque, curiosamente,  en muchas imágenes aparecía todavía una furgoneta con el logotipo de Gas Madrid.......
En definitiva, resultó un día mucho más duro que lo pronosticado por nuestro querido Fernando (qepd); y también, como se verá,  de mucha mayor trascendencia para el futuro de España y de los españoles.

Consideraciones generales sobre el magnicidio.

Resulta indudable que el asesinato de Carrero cambió de forma radical la llamada “transición” española tal y como estaba pensada por Franco: “todo quedará  atado y bien atado”, repetía el General.
Nadie duda que con el Almirante Carrero como Presidente del Gobierno pilotando la transición todo hubiera sido distinto; ¿mejor? ó ¿peor? nadie podrá demostrarlo. El hecho incontrovertible es que su asesinato dio lugar, mas todavía que la muerte del Generalísimo, al comienzo de una nueva etapa de la Historia de ESPAÑA.

El atentado terrorista.

Está plenamente demostrado que el brazo ejecutor del asesinato fue un comando de ETA; lo que no está suficientemente aclarado pues quedan sin despejar numerosos interrogantes, es si existió toda una oscura trama que indujo a los asesinos a ejecutar el magnicidio.En la abundante bibliografía que se ocupa del tema, aparecen numerosas hipótesis al respecto, unas mas verosímiles y otras menos creibles.El último libro publicado sobre este tema es el siguiente:
Matar a Carrero, la conspiración
Autor : Manuel Cerdán.
Ed. Plaza &Janés 2.013.
(Reproduzco, al pie, el video de una entrevista al autor en la que desmenuza el contenido de su interesante libro).

El comando  ejecutor del atentado estaba formado por cinco terroristas: todos ellos fueron detenidos, juzgados y encarcelados  y después, en 1977, incomprensiblemete amnistiados.Uno de ellos murió en 2.008 de muerte natural; otro, “Argala”, voló por los aires en Francia,  el 21 de diciembre de 1978, en un atentado de características  similares al que él ejecutó contra el Almirante;  ya se sabe, lo que dice el Evangelio (Mateo, 26,52):" los que empuñan la espada, perecerán a espada".
La organización terrorista ETA sigue existiendo hoy, cincuenta años después de su nacimiento,   y además está instalada, bajo el disfraz del partido político BILDU,  legalizado por infame sentencia del Tribunal Constitucional; está presente en algunas instituciones del Estado (muchos ayuntamientos en las provincias vascongadas, entre otros el de San Sebastián así como presidiendo la Diputación de Guipúzcoa).El Gobierno socialista de Zapatero inició con la banda Eta el llamado “proceso de paz”, y aunque negado por el actual gobierno del PP se continúa negociando; la última prueba de ello es la salida de la cárcel estos dias de numerosos terroristas en virtud de la anulación de la “doctrina Parot” por obra y gracia del Tribunal de derechos Humanos de Estrasburgo; pero no es momento ahora de entrar en este tema.



F.J.de C.

Madrid, 20 de diciembre de 2.013

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Robos famosos: El atraco al tren de Glasgow.

El ladrón británico Ronald Ronnie Arthur Biggs ha muerto plácidamente en una residencia de ancianos del East Barnet (Londres), a los 84 años. Su fama es una de las muchas paradojas que dejó atrás el siglo XX, toda vez que lo único que hizo bien en su vida fue sustraer bienes ajenos y fugarse. Poco currículo y lamentable ocupación.
Pero las querencias sociales son traviesas, y al igual que en España despertó en su día cierta simpatía el caso de Dionisio Rodríguez Martín, el Dioni, que en 1989 se apropió de los 298 millones de pesetas que custodiaba en un furgón blindado de la empresa para la que trabajaba, Ronnie Biggs se convirtió en celebridad en Reino Unido por robar bien. Triste y cierto.
Si Biggs llegó a ser apodado en su día ladrón del siglo se debió a ser uno de los autores del llamado asalto al tren de Glasgow cometido hace 50 años, en 1963, y tras el que logró escapar a Brasil, con el botín intacto. Regresó a su tierra natal en 2001, por voluntad propia, y pactando con las autoridades.

Día de fiesta en Escocia

El asalto al tren de Glasgow de 1963 es uno de los robos más famosos de todos los tiempos, aunque la historia del crimen lo ha rodeado de más glamour del que merecía. A última hora del miércoles 7 de agosto de 1963, un tren de Correos viajaba desde Glasgow a Londres. A bordo, el personal se encontraba clasificando el correo y los paquetes antes de su llegada a la capital británica.
El segundo vagón en la parte delantera del tren era un coche de paquetes de alto valor, ya que contenía los envíos certificados. Gran parte de los envíos contenían dinero en efectivo. Por lo general, el importe total aproximado de estos paquetes habría estado en torno a los 350.000 euros, pero, debido a que había sido un fin de semana de fiesta nacional en Escocia, el total del dinero que transportaba ese día ascendía a 2,6 millones de euros(alrededor de 35 millones de euros en la actualidad).

La señal equivocada

El tren pasó Leighton Buzzard a las 3 de la mañana del 8 de agosto de 1963, y momentos después el conductor, Jack Mills, vio una luz roja por delante en la vía, en un lugar llamado Sears Crossing. La señal era falsa. Habían colocado un guante cubriendo la señal correcta y activaron la luz roja conectándola a una batería de seis voltios. Cuando Mills se detuvo, su copiloto David Whitby salió para llamar al responsable que les explicará qué problema había.
Pero Whitby descubrió que los cables de la línea telefónica cercana habían sido cortados y cuando regresaba al tren fue atacado y arrojado por un terraplén empinado. Mientras tanto, un hombre enmascarado se subió a la cabina del tren y golpeó al conductor en la cabeza dejándolo inconsciente. Mientras tanto, otros ladrones desacoplaron la mayor parte de los vagones, dejando unidos sólamente la locomotora y los dos primeros vagones, que contenían las sacas con el dinero.
Los escarpados taludes que había junto a la vía en Sears Crossing eran poco prácticos para trasladar el botín tras sacarlo del tren, pero la banda había planeado el atraco cuidadosamente, así que pensaban conducir el tren una milla más adelante hasta Bridego Bridge. Alli, varios vehículos Land Rover estaban esperando para transportar el dinero en efectivo a un escondite cercano.

El primer problema

Pronto, el bien planeado robo se encontró con un problema. Uno de la banda habían pasado meses trabando amistad con personal ferroviario, haciéndose pasar por un entusiasta del ferrocarril. Le habían llegado a permitir viajar en la cabina del maquinista, e incluso manejar un rato algunos trenes.
Su parte en el plan de robo era conducir el tren hasta el punto de encuentro, pero al subir a la cabina se dio cuenta de que esa enorme locomotora diesel era mucho más complicada que la de los cercanías en los que que había viajado previamente. Así que uno de los ladrones, Ronnie Biggs, tuvo que despertar al conductor para continuar el viaje.
En los dos vagones delanteros, el asustado personal de la oficina de correos fue empujado hasta un extremo por algunos de los atracadores, pero en los diez coches restantes que fueron desenganchados en Sears Crossing, el personal ni siquiera se percató de lo que estaba ocurriendo.

Una cadena humana de ladrones

En Bridego bridge una cadena humana de ladrones trasladó 120 sacos, con un importante botín. El robo estuvo bien organizado y se ejecutó de forma muy rápida. Antes de abandonar el escenario del atraco, uno de la banda ordenó al personal de la oficina de correos que se quedara quieto durante 30 minutos antes de ponerse en contacto con la policía. Esto dio a los investigadores una pista importante, al sospechar que la banda tenía un escondite a unos 30 minutos en coche de la escena del robo.
Y de hecho, así era.  Letherslade Farm, una antigua granja en Oakley Buckinghamshire, había sido alquilada por la banda, que durante los días posteriores al robo se escondió en ella celebrando el éxito del robo y repartiéndose el dinero. Incluso jugaron al Monopoly con dinero real fruto del atraco.
Muy pronto se lanzó una impresionante investigación policial, dirigida por la Brigada Móvil de Scotland Yard y detectives de alto rango de la Policía de Buckinghamshire. El oficial al mando del operativo fue el inspector jefe Jack Slipper. Además, la Policía de Transporte británica tuvo un pequeño papel en la investigación, realizando investigaciones encaminadas a obtener listas de personal y posibles sospechosos.

Cunde el pánico

En la vieja granja, la banda estaba cada vez más asustada por el ruido que hacían aviones de la RAF que pasaban por la zona, en misiones rutinarias de entrenamiento, pero que ellos pensaban que eran parte del operativo que estaba buscándoles.
Los ladrones se dividieron el botín, que estaba formado principalmente por billetes de 1 y 5 libras (Por ejemplo, Ronnie Biggs se llevó 147.000 libras) y dejaron la casa inmediatamente, en lugar de permanecer en ella con "un perfil bajo" durante varias semanas, como habían planeado.
Un residente cercano a la propiedad comenzó a sospechar de las idas y venidas en la granja y aconsejó a la policía que echara un vistazo a la misma. Un agente respondió al aviso y encontró en la granja grandes cantidades de alimentos y provisiones abandonadas.
Entre los enseres abandonados había sacos de dormir y ropa de cama, que se habían dejado en las habitaciones de arriba y en la bodega. También había envoltorios de billetes, usados para su contabilidad, los sacos de correos y paquetes de correo certificado que habían sido robados.

Las huellas del tablero de Monopoly

Un examen en profundidad de la granja halló varias huellas digitales, incluidas algunas en el tablero del Monopoly y otras en una botella de salsa de tomate. Gracias a estas huellas dactilares y otras pesquisas, los agentes dieron con el rastro que les condujo a los delincuentes y uno a uno los fueron arrestando.
Todos los responsables finalmente comparecieron ante el tribunal. El cerebro de la operación, Bruce Reynolds logró huir durante cinco años, pero terminó con una condena a diez años de prisión. Ronnie Biggs recibió una condena de 30 años, pero escapó de la prisión de Wandsworth en una furgoneta después de haber pasado sólo 15 meses entre rejas. Su huída a Brasil (a través de España y Australia) y el posterior regreso al Reino Unido en mayo de 2001 están bien documentados.

El veredicto

La banda recibió condenas por un total de 307 años de prisión. A pesar de la enorme cantidad de dinero robado, casi ninguno de los ladrones pudo vivir felizmente con las ganancias logradas ilegalmente.
Buster Edwards terminó trabajando en un puesto de flores en la estación de Waterloo. Aunque recibió mucha publicidad en 1988, cuando Phil Collins lo interpretó en la película sobre el robo, terminó quitándose la vida en 1994.James Hussey y Thomas Wisbey fueron condenados en 1989 por tráfico de drogas, mientras que Charles Wilson fue asesinado a tiros en España.
Hay que decir que el gran robo del tren fue brillantemente planeado y ejecutado. Que aparte del ataque contra el conductor del tren, no fue un atraco violento y no se utilizaron armas de fuego. Los asaltantes lograron robar mucho más dinero de lo que habían planeado y tal vez fue la codicia en la distribución del botín lo que les llevó a ser descuidados y dejar tantas huellas detrás, sellando su propio destino.

F.J.de C.
Madrid 18 de diciembre de 2.013
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