miércoles, 25 de septiembre de 2013

Angela Merkel, gana otra vez en Alemania.Lecciones para ESPAÑA.





La Dra. Angela Merkel (Hamburgo, Alemania, 17 de julio de 1954) ha ganado por tercera vez las elecciones al Bundestag (parlamento alemán), obteniendo un triunfo histórico, similar al de Kohl tras la caída del Muro y la unificación alemana.
Los datos expresados en los gráficos que se acompañan ilustran sobradamente esta victoria que, sin embargo, no le proporciona la mayoría absoluta y por tanto deja abierta la posibilidad de configurar una mayoría estable para gobernar, pero que de antemano está garantizado y nadie pone en duda que será Angela Merkel (A.M.) la nueva canciller  al frente de  su partido cristianodemócrata CDU . El hundimiento del partido liberal (su socio actual) que sale del Bundestag descarta la posibilidad de repetir esa coalición.
De aquí una primera consideración para el consumo interno español: dado que la suma de toda la oposición de izquierda supera los votos del CDU, desde la óptica de nuestros políticos podría pensarse en un gobierno de “todos contra Merkel”, como ya han apuntado Izquierda Unida, los comunistas que gobiernan en Andalucía en coalición con  el PSOE (a pesar de que fue el Partido Popular quien ganó las elecciones, en minoría, en esa Comunidad). Esta receta es impensable en Alemania y a nadie le cabe en la cabeza ni siquiera sugerirla.
Así pues, como queda dicho, A.M. presidirá el nuevo gobierno alemán que bien podría ser en solitario, o en coalición con alguno de los otros tres partidos; las quinielas apuntan a que se reeditará  la  “grosse koalition” (gran coalición) con los socialdemócratas SPD; téngase aquí en cuenta otra diferencia esencial con la política española, dado que allí  todos,  incluso los socialistas, van a  una y consideran que Alemania está por encima de todo (Deutschland über alles).
Es de destacar la aparición en estas elecciones  del nuevo  partido Alternativa para Alemania (AfD),  un partido euroescéptico, más a la derecha que la CDU y que promulga la expulsión voluntaria del euro de los países del Sur de Europa, se quedó a tres décimas de entrar en el Bundestag (4,7%); apenas siete meses después de su creación, se constató que su ideario tiene acogida entre los votantes.Habrá que seguir de cerca el futuro de esta formación que daría voz a los opositores a la Unión Europea y que añadiría inestabilidad al Parlamento.
Finalmente, una breve consideración sobre el sistema electoral alemán.Los alemanes combinan sabiamente los sistemas proporcional y mayoritario intentando obtener las ventajas de los dos, mediante un proceso algo complejo porque el votante tiene más opciones que las de decidir su voto por uno u otro partido, como ocurre por aquí.Para empezar, el número de diputados no está cerrado y solo se sabrá en función del resultado. Hay 299 circunscripciones, cada votante tiene dos votos y un mínimo de 598 (299*2) diputados. Pero actualmente se han elegido 630. Con su primer voto el elector elige a uno de los candidatos de su circunscripción el sistema mayoritario. Los candidatos deben ser pues bien conocidos del elector. No basta, como por aquí, que el partido te ponga en un lugar preferente en la lista aunque nadie sepa quien eres. Naturalmente esto favorece a los grandes partidos.Con el segundo voto el elector vota por un partido. El número total de votos obtenido a nivel nacional determina cuántos diputados tendrá cada partido. Los 598 escaños se reparten proporcionalmente al número total de votos obtenido por los partidos que hayan superado el 5 %. Desde este punto de vista el sistema es estrictamente proporcional.Para seleccionarlos se empieza atribuyendo a cada partido los diputados elegidos por el sistema mayoritario en cada circunscripción.Si todavía le corresponden más, se le atribuyen los de una lista definida a nivel nacional .
Recordemos que el Congreso de los Diputados español, compuesto por 350 diputados elegidos por un sistema proporcional imperfecto como es la Ley de Hont distribuye los votos a los partidos que presentan sus listas cerradas; en estas condiciones, el número de partidos representados es de trece y solamente cuatro de ellos son partidos nacionales, siendo los nueve restantes pertenecientes a movimientos nacionalistas de carácter independentista mas o menos moderados y algunos, radicales e incluso, herederos del terrorismo etarra, como Bildu.
En resumen, de los resultados de estas elecciones alemanas se puede obtener, por una parte, un cierto alivio como europeos al observar que “la locomotora europea” sigue en muy buenas manos y estamos ante una Alemania que, sinceramente, da envidia.Como españoles,  sin embargo, la sensación que uno tiene no deja de ser de tristeza al constatar nuestra imagen de desunión que hace ver  como peligra la unidad del  Estado nacional por los delirios nacionalistas cada dia mas inquietantes y tan alejados de los sentimientos auténticamente nacionales de los paises occidentales  mas prósperos e influyentes.

F.J.de C.

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