martes, 24 de febrero de 2015

Un suceso muy turbio: La muerte del fiscal Nisman en Argentina.





Antecedentes:
El atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina, AMIA, en Buenos Aires  fue un ataque terrorista con coche bomba ocurrido el 18 de julio de 1994. Se trató de uno de los mayores ataques terroristas ocurridos en Argentina, con un saldo de 85 personas muertas y 300 heridas, y el mayor ataque sufrido por judíos desde la Segunda Guerra Mundial que  se produjo, además, dos años después de que una bomba explotara frente a la embajada de Israel en Buenos Aires y provocara otras  29 víctimas mortales.
La comunidad judía atribuye a Irán y a la organización Hezbolá la planificación y ejecución de ambos atentados.
La comunidad judeoargentina es la más numerosa de Ibero América  y la quinta mayor del mundo.
Con fecha de  14 de enero de 2015 en un documento judicial de casi 300 páginas, el fiscal especial de la causa AMIA, Alberto Nisman, señala a la Presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner por los delitos de "encubrimiento agravado, incumplimiento de deber de funcionario público y estorbo del acto funcional" y «decidir, negociar y organizar la impunidad de los prófugos iraníes en la causa AMIA con el propósito de fabricar la inocencia de Irán»,
La denuncia alcanza también al canciller, Héctor Timerman, al diputado oficialista Andrés Larroque, los militantes Luis D’Elia, Fernando Esteche, personal de la secretaría de Inteligencia de la Presidencia argentina, el exfiscal federal y exjuez de instrucción Héctor Yrimia, y el referente comunitario iraní Jorge "Yussuf" Khalil.
Según el fiscal, la denuncia se basa en evidencias reunidas mediante escuchas telefónicas sobre las maniobras del Gobierno argentino para "librar de toda sospecha a los imputados iraníes" y "fabricar la inocencia de Irán". El titular de la Unidad Fiscal Especial de Investigación del Atentado a la AMIA apuntó que "por expresas órdenes de la Presidenta se configuró una diplomacia paralela de facto que desde las sombras permitió llevar adelante el plan criminal".

El 13 de febrero de 2015 el fiscal federal Gerardo Pollicita, quién trabajó en el Club Boca Junior cuando el presidente Mauricio Macri y fue designado por Macri como integrante de la Comisión Asesora de Seguridad de Boca Juniors , imputó a Cristina Fernández por la denuncia presentada por Alberto Nisman, por supuestamente encubrir a los sospechosos iraníes de llevar a cabo este atentado.

El fiscal Alberto Nisman aparece muerto.

El lunes 19 de enero de 2015 Alberto Nisman, debía presentarse ante el Congreso Nacional para presentar las supuestas evidencias, entre las que se encontraban escuchas telefónicas, pero el mismo día, a primeras horas de la madrugada, apareció muerto de un tiro en la cabeza con pistola calibre 22.
La hipótesis que inicialmente se consideró fue el suicidio del fiscal Neiman, o un suicidio simulado, si bien, fue posteriormente prácticamente descartada al aparecer indicios muy evidentes de asesinato.
Una "investigación especial" llevada a cabo por la inteligencia militar israelí con base en Jerusalén (que no suele estar mal informada), iraníes y fuentes del contraterrorismo "ha descubierto que el fiscal argentino Alberto Nisman, de 51 años, fue asesinado el 18 de enero por un agente iraní, que se había ganado su confianza haciéndose pasar por un desertor y que utilizaba el nombre de Abbas Haqiqat-Ju".
Así comienza una nota publicada por la agencia Debka file, que detalla también el contexto político en el que se produjo la muerte: horas antes de presentarse en el Congreso a defender la denuncia contra la Presidenta Cristina Kirchner .
"Según nuestra investigación, dos ministros de inteligencia iraníes, el influyente Mahmoud Alavi y su predecesor Hojjat-ol-Eslam Heydar Moslehi, durante nueve años estuvieron  buscando una manera de silenciar al fiscal judío", señala Debka.
También sostiene que trabajaron "codo a codo con funcionarios de agencias de inteligencia del gobierno argentino" y explica que en Irán los espías reciben órdenes directas del líder supremo, el Ayatollah Alí Khamenei.
El alegato de un amigo del fiscal Nisman.
El escritor argentino-israelí Gustavo Perednik era un amigo muy cercano del fiscal Alberto Nisman; Perednik, que reside en Israel, publicó en el 2009 el libro Matar sin que se note, donde relata, de forma novelada, la investigación seguida por Nisman hasta ese año.
En esta entrevista, aparecida en Libertad Digital (*), Perednik  habla de su relación con el fiscal, brinda su opinión acerca de la investigación del caso AMIA, critica duramente al Gobierno argentino y no tiene duda alguna respecto de la muerte de su amigo, a quien, afirma, asesinaron.
He aquí la entrevista:
¿Cuán cercana era tu relación con Alberto Nisman? 
Éramos amigos muy cercanos. Cada vez que yo venía para Buenos Aires nos encontrábamos, estábamos en permanente contacto, y me visitó en mi casa en Israel.
¿Qué era lo que te decía respecto de la causa AMIA?
Recuerdo que, tras el último encuentro que tuve con él, en un bar porteño, le dije a mi esposa cuando volví a Israel: "Me parece que este tipo está delirando"; porque literalmente me afirmó: "Gustavo, vos creeme, yo a estos los meto presos o se van del país".
¿"Estos" quiénes son?La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el canciller Héctor Timerman.
¿Cuál fue tu reacción?Le dije que lo iban a matar. Pero él me respondió que igualmente estaba todo guardado. Yo insistí y le remarqué que yo no me refería a las pruebas, sino a su vida. Y él me dijo que toda persona que debe cumplir un deber como éste corre riesgos, y él lo asumía. Lo veía como una misión.
¿Lo notabas seguro cuando expresaba esas graves acusaciones?Totalmente seguro.
¿Te comentaba acerca de las pruebas que poseía?Él era muy profesional y, por supuesto, no me decía qué pruebas tenía, pero sí me comentaba que eran irrefutables.
Teniendo en cuenta que te dijo que tenía las pruebas bien guardadas, ¿era bien consciente del riesgo que corría su vida?Sí. De hecho, en uno de nuestros encuentros en Buenos Aires, le llevé una lista con cinco títulos posibles para el libro Matar sin que se note, cuando recién lo había terminado, allí por el año 2009, y le pregunté cuál le gustaba más. Me dijo: "Éste es bueno, eh", y me señaló el título que decía "El asesinato de Alberto Nisman".
¿Nisman no tenía dudas de que el responsable del atentado contra la AMIA es Irán?Afirmar que no tenía duda es quedarse corto. No hay duda alguna. Está demostrado en su dictamen de 802 páginas que no lee nadie y que yo me encargué de novelizar en Matar sin que se note. Él siempre me decía que él no tenía opiniones, que la filosofía me la dejaba a mí, que él se dedicaba a recolectar pruebas, y las evidencias contra Irán son irrefutables. No hay manera de que no haya sido Irán el responsable. Hay pasajes de avión, transferencias bancarias, llamadas telefónicas y otras pruebas que lo demuestran claramente. Y, por si esto fuera poco, en las escuchas últimas, esto se entiende de las escuchas.
Pero hasta el momento se hicieron públicas pocas escuchas…Sí. Y algún material puede ser destruido antes de salir a la luz. Sin embargo, yo tengo la sospecha optimista de que las escuchas están salvaguardadas en algún lugar. El que debe de saber dónde están y hasta quién mató al fiscal es [el exagente de inteligencia Antonio] Stiuso.
¿Qué tipo de relación tenía Nisman con Stiuso?Un fiscal comienza a empujar una investigación, pero cuando necesita ir al llano se precisa del servicio de inteligencia. Ellos tenían una relación profesional muy estrecha, se ayudaban mutuamente. Nisman lo admiraba mucho además. Es ridículo que quieran responsabilizar a Stiuso de matar a Nisman con el fin de complicar a la presidenta.
¿Qué opinión te merece Diego Lagomarsino (quien confesó haber dado a Nisman el arma con la que fue disparada la bala que mató al fiscal)?No sé. No lo conozco. Pero me parece que están inflando algo con él que es muy marginal.
Vos no tenés duda de que lo asesinaron…Ninguna.
Lo indujeron al suicidio quizá?Conociéndolo a Nisman, me cuesta creerlo. Estando en el momento más importante de su carrera, con todo el entusiasmo para hacer la presentación de su vida, ¿qué le puedes decir o hacer para que tome semejante determinación? Yo insisto en que fue un asesinato.
¿El Gobierno es el principal sospechoso?Los sospechosos directos son las bandas que están al lado del Gobierno, las de [Fernando] Esteche [líder de la agrupación violenta Quebracho], [Luis] D'Elía [patotero aliado del Gobierno] y otras, con la ayuda profesional del grupo kirchnerista de la SI (Secretaría de Inteligencia). Estamos frente a un grave peligro. Muy similar a lo que sucede en Venezuela con el servicio de inteligencia.
¿Crees que Cristina dio la orden para que lo asesinaran, o que al menos sabía lo que iba a suceder?Ni yo, que no le tengo ninguna simpatía a Cristina, creo que ella haya ordenado que lo matasen. Si sabía o no lo que iban a hacer es difícil de saber. Pero si, en una reunión, agentes de la SI y otros de sus allegados dijeron que había que parar a Nisman porque se le fue la mano y ella no les puso un freno, entonces estaríamos ante un hecho grave de todos modos.
Dado que hay un móvil por el asesinato de Nisman, ¿debería Cristina presentarse a declarar?Obviamente, no lo hará. Pero lo primero que debería haber hecho es dar sus condolencias a la familia y ponerse a disposición de la Justicia. Sin embargo, ha hecho todo al revés. No es una persona muy modesta, que digamos, la presidenta. Se olvidó de que Nisman fue la víctima y pasó a victimizarse ella.
¿Qué opinión te merece el canciller Timerman?Timerman por poder es capaz de vender a su madre. Y, por lo tanto, vendería también a un fiscal y al país. Es un cínico. No me sorprendería que estuviera enterado de todo.
¿A pesar de que se hayan referido al canciller con un agravio ("ruso de mierda"), según se pudo apreciar en las escuchas entre D’Elía y Jorge Khalil (el supuesto líder comunitario argentino de ascendencia libanesa, quien para Nisman era el nexo del Gobierno con los iraníes)?Lo insultan porque personajes como estos son profundamente judefóbicos. Por lo tanto, ni siquiera a Timerman, que está del lado de ellos, lo soportan.¿Qué opinas de la teoría de la llamada "conexión local"?Es un desvío creado por los iraníes para que no se hable de ellos. Es como si para hablar del Holocausto yo pusiera el foco en la ayuda que brindaron los polacos, pero esa masacre la llevó a cabo Alemania, hay que referirse entonces a Alemania. Sé que hubo todo tipo de irregularidades acá, pero el responsable fundamental es Irán.
¿Crees que habrá alguien con las agallas de Nisman para que continúe el trabajo del fiscal?No. Nisman era muy especial. Era capaz de meter preso a cualquiera. Si él tenía una prueba adelante, no lo paraba nadie.
¿Qué te pareció la reacción de la sociedad ante la muerte del fiscal?Me sorprendió. Está conmoviendo al mundo entero. Me llamaron de varias partes para entrevistarme. En todo el planeta se está hablando de un fiscal argentino. Pienso que eso sucede porque Nisman era un símbolo de lo que Argentina está perdiendo: gente idealista que cree en lo que hace. Había personas que no sabían ni quién era él y salieron a la calle a despedirlo, ya que lo consideran un héroe. Es como si hubieran matado al último foco de justicia que existía en la Argentina.
¿El asesinato de Nisman quedará impune, como la matanza de la AMIA?El caso AMIA está resuelto gracias a Nisman, pero no están presos los perpetradores. Ojalá lleguemos a esa situación con el caso Nisman, pero para eso falta recorrer una distancia que creo no se va a recorrer. La gente tiene miedo. Se precisa de un fiscal medio suicida, lamentablemente, para hacerlo.
¿La sociedad lo olvidará?Puede ser. Pero la personalidad de Nisman quedará grabada en la memoria argentina.
F.J.de C.
Madrid, 24 de febrero de 2.015.

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